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La solidez financiera de CNP Assurances es excelente
CNP
Assurances, primera
aseguradora de personas en Francia desde 1991, goza de una solidez muy grande.
La variación
de la cotización de la acción de CNP Assurances, claramente menor desde el
comienzo de la crisis financiera, que la de otros actores en seguros, es una
prueba de ello.
La composición
de su accionariado es prueba de la solidez de CNP Assurances. El
sector público detenta el 76,56% de su capital. La Caja de Depósitos y
Consignaciones es accionista mayoritaria, con un nivel del 39,99%, y el Estado
francés detenta por su parte el 1,09% del capital; lo que confiere una
estabilidad excepcional a CNP Assurances.
Asimismo, CNP
Assurances ha optado por una gestión segura y prudente de sus inversiones
para preservar los intereses de sus clientes. La calidad de la cartera de obligaciones
es excelente: a 31 de agosto, la participación de los Estados y de los sectores
públicos en la cartera de obligaciones del Grupo CNP (excluidas filiales
extranjeras) era del 57,1% y la participación de las obligaciones con
calificación de A a AAA es del 96,6%.
CNP
Assurances no tiene exposición directa a las subprimes, que
han dado origen a la crisis actual.
Su exposición indirecta al mercado hipotecario americano, en particular,
a través de estructuras con capital garantizado y fondos diversificados,
representa un importe inferior a 10 millones de euros, es decir, una parte cuasi
nula de los activos gestionados de CNP Assurances que se elevan a 230.000
millones de euros.
Para ilustrar
la solidez financiera de CNP Assurances, le ofrecemos finalmente un dato
particularmente significativo: a 30 de junio de 2008, CNP Assurances cubría en
un 185% su necesidad de margen reglamentario (margen de
solvencia).
El seguro de vida, solución adaptada a la visión a largo
plazo
La posesión de
un contrato de seguro de vida se realiza desde una óptica de medio-largo plazo.
Es en base a este horizonte como conviene valorar su inversión y tomar una
eventual decisión. Su patrimonio
debe mantenerse organizado en función de sus proyectos y de su situación
familiar.
Los contratos
de seguro de vida ofrecen numerosas ventajas y constituyen una solución adaptada
a la previsión de las necesidades futuras.
Producto
flexible, el seguro de vida puede servir para la financiación de todo tipo de
proyectos: transmisión a la persona de su elección, jubilación (mediante el
abono de ingresos regulares) e igualmente ahorro para hacer frente a las
dificultades de la vida o con vistas a un proyecto
inmobiliario.
Permite
invertir en contratos en euros, sin equivalente en los mercados financieros por
su seguridad y la regularidad de sus rendimientos, así como en una multitud de
OPCVM para beneficiarse de las oportunidades de mercado, con mínimos de
inversión a menudo más accesibles que en el marco de una cuenta en títulos.
El seguro de
vida ofrece protección frente a los riesgos con las garantías de previsión
(garantía mínima por fallecimiento, por ejemplo, para proteger las sumas
abonadas a los beneficiarios).
Naturalmente,
son también productos a los que se aplica una fiscalidad ventajosa, ya que se ve
reducida después de 8 años de tenencia.
Asimismo, el seguro de vida es particularmente útil para prever la
transmisión de su patrimonio: los capitales por fallecimiento abonados a los
beneficiarios en concepto de un contrato de seguro de vida no se relacionan con
la sucesión, lo que permite organizar esta última y favorecer, dentro de
determinados límites, a la o a las personas de su elección.
La reglamentación de las compañías de seguros protege de manera muy
fuerte a los asegurados
Los activos
detentados mediante contratos de seguro de vida de capitalización dependen de
reglas prudentes establecidas para las compañías de seguro, que descartan el
riesgo de inversiones peligrosas.
La solvencia
de la aseguradora, así como la adecuación del valor de su activo con respecto a
sus compromisos, son controladas con regularidad por la Autoridad de Control de
Seguros y Mutuas. La ACAM pone en
marcha un procedimiento de salvaguarda de los intereses de los asegurados cuando
la solvencia de una aseguradora es puesta en peligro. Este procedimiento prevé
que el ahorro esté garantizado con un máximo de 70.000 euros por cliente y por
establecimiento para el seguro de vida. Este máximo es de 90.000 euros para las
rentas que resultan de un contrato de seguro en caso de fallecimiento y las
rentas de incapacidad y validez. El recurso a este procedimiento sólo sería
necesario en última instancia, tras la intervención de la solidaridad de las
compañías de seguros y sobre todo, después de la intervención de los
accionistas, que, recordémoslo, en el caso de CNP Assurances, pertenecen en un
76,56% al sector público.
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